Proceso estructurado y seguro

Nuestra Metodología

Un proceso estructurado en 5 pasos que garantiza tu seguridad y maximiza los beneficios del ejercicio durante tu tratamiento oncológico

1

Entrevista Inicial

Conocemos tu situación, historial médico y objetivos personales

Revisión completa de tu historial médico y tratamiento actual
Evaluación de tu experiencia previa con el ejercicio
Identificación de síntomas y limitaciones actuales
Definición de objetivos realistas y motivadores
Resolución de dudas y miedos sobre el ejercicio
2

Evaluación Física

Análisis detallado de tu condición física actual y capacidades

Tests de fuerza muscular adaptados y seguros
Evaluación de la capacidad cardiovascular
Análisis de la calidad de movimiento
Valoración de potencia
Identificación de posibles contraindicaciones
3

Definición de Objetivos

Establecemos metas específicas, medibles y adaptadas a tu situación

Objetivos a nivel de fuerza
Metas a nivel fisiológico
Visión a largo plazo (6–12 meses)
Indicadores de progreso claros y motivadores
Flexibilidad para adaptar según evolución del tratamiento
4

Diseño del Programa

Creación de tu programa personalizado basado en evidencia científica

Ejercicios específicos para tu contexto
Progresiones seguras y adaptables
Integración con tu calendario de tratamientos
Opciones para días buenos y días más difíciles
Material educativo personalizado
5

Ejecución y Seguimiento

Acompañamiento continuo con ajustes semanales del programa

Seguimiento diario de tu estado y sensaciones
Ajustes inmediatos según efectos del tratamiento
Revisiones semanales del programa
Comunicación directa ante cualquier duda
Informes regulares para tu equipo médico

Beneficios Comprobados

La evidencia científica demuestra beneficios significativos y medibles

+40%

Mayor fuerza muscular

Prevención y recuperación de la pérdida de masa muscular

-25%

Menos fatiga

Reducción significativa del cansancio relacionado con el cáncer

+30%

Mejor tolerancia

Mayor capacidad para completar ciclos de quimio/radioterapia

↓↓

Menos efectos secundarios

Menor incidencia de neuropatía, náuseas y otros

Respaldo Científico

25%

Reducción de la fatiga relacionada con el cáncer

40%

Mejora en la fuerza muscular durante el tratamiento

30%

Mayor tolerancia a los efectos secundarios

“El ejercicio es medicina durante el tratamiento oncológico”Estas mejoras están documentadas en más de 200 estudios científicos en revistas médicas de prestigio

¿Preparado para empezar?

Todo comienza con una conversación. En nuestra entrevista inicial gratuita evaluaremos tu situación y diseñaremos el primer paso de tu programa personalizado